domingo, 24 de agosto de 2014

CUSCUS CON LANGOSTINOS PICANTES

El cuscus es un plato tradicional del Magreb hecho a base de sémola de trigo. No es más que granos de sémola de trigo duro.
Es un ingrediente muy fácil de cocinar que se puede utilizar como acompañamiento de un plato principal, como guarnición o como en este caso, en el que el cuscus es el elemento principal y lo vamos a acompañar de unos langostinos picantes.

INGREDIENTES:

Para el cuscus:                                 Para los langostinos picantes:
- 500 gr. de cuscus                          - 10 langostinos cocidos
- 500 ml. de agua                            - 1 cucharadita de curry
- Sal                                               - 1/2 cucharadita de pimentón dulce
- Aceite                                          - 1/2 cucharadita de pimentón picante
- 1 cebolla                                      - 1/2 cucharadita de pimienta blanca
- 1 diente de ajo                              - 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1 pimiento verde                           - 1 cucharadita de chile seco picado
- 1/2 pimiento rojo                           - 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
- 3 pimientos verdes picantes            - 1 cucharadita de orégano
- 3 jalapeños
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 2 cucharadas de chile seco picado
- 4 cucharadas de curry

NOTA: Como siempre que elaboramos platos picantes, la cantidad de pique que pongamos depende del gusto de cada uno. Si queremos que el plato sea más picante, le añadiremos más curry o chiles o a la inversa. Si no se tiene chile seco, se puede utilizar guindilla seca molida.

PREPARACIÓN:

Empezamos preparando los langostinos picantes. En primer lugar los pelamos y le dejamos la cola. Reservamos en el frigorífico. Mezclamos bien en un plato todas las especias. En una sartén, ponemos abundante aceite a calentar, que cubra hasta la mitad aproximadamente de los langostinos. Cuando el aceite esté caliente, añadimos la mezcla de especias, bajamos el fuego a medio bajo y removemos para que no se nos quemen. Añadimos los langostinos y cocinamos durante minuto y medio por cada lado. Sacamos sobre un plato con papel absorvente para quitarles el exceso de aceite y reservamos.
En una olla, ponemos el agua con el aceite y la sal. Cuando rompa a hervir, retiramos del fuego y le añadimos el cuscus para que se hidrate. Removemos para que no se nos pegue.
Una vez que haya hidratado (sobre unos 5 minutos), reservamos.
Pelamos la cebolla y la cortamos en trozos pequeños. Igualmente hacemos con el ajo. 
En una sartén ponemos aceite a calentar. Añadimos la cebolla y el ajo. Cuando empiece a dorarse, le añadimos los pimientos verde y rojo cortados en trozos pequeños. 
Cuando veamos que todo empieza a pocharse, añadimos los jalapeños y los pimientos verdes picantes, también cortados en trozos pequeños. Cocinamos durante 5 minutos a fuego medio. Añadimos la pimienta negra, el chile seco y el curry. Removemos durante 1 minuto y terminamos añadiendo el cuscus. Removemos muy bien hasta mezclarlo todo y rectificamos de sal y añadimos más curry o chile si lo vemos necesario.
Servimos el cuscus en un plato y ponemos encima las gambas. Podemos comerlo caliente, recién hecho, con lo que el picante será más intenso, pero también podemos tomarlo una vez que se haya enfriado, aunque perderá parte de su pique.
A quien le guste la comida picante os aseguro que os encantará este plato. Buen provecho!!!






                                

PASTEL DE HIGOS CON REQUESÓN

En esta época del año, tenemos que aprovechar al máximo los productos de temporada, como pueden ser los higos. Esta fruta es deliciosa para tomar sola, o se puede incorporar a nuestras recetas, ya sean dulces o saladas.
Esta vez vamos a elaborar un delicioso pastel sobre masa quebrada, con un relleno de requesón, miel y los higos. 
Es un pastel de textura cremosa, dulce pero suave, ya que no contiene mucho azúcar.
Vayamos con la receta.

INGREDIENTES:

- Masa quebrada
- 2 huevos
- 750 gr. de Requesón
- 150 gr. de Azúcar
- 1 cucharada de esencia de Vainilla
- La ralladura de 1 limón y medio
- Una pizca de Sal
- 8 galletas maría (también se puede hacer con galletas Digestive o la que más nos guste)
- 9 Higos
- Miel

PREPARACIÓN:

Empezamos elaborando la masa quebrada (pinchar sobre "masa quebrada" en la lista de ingredientes).
Una vez que tengamos hecha la masa, continuamos con el relleno.
Precalentamos el horno a 175º.
Comenzamos batiendo levemente los huevos, hasta que la yema y la clara se mezclen bien. No queremos introducirle demasiado aire al relleno, por lo que no nos interesa montarlos en exceso.
Cuando estén bien mezclados, le añadimos el Requesón, el azúcar, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la sal. Trituramos muy bien la mezcla con la ayuda de la batidora, hasta lograr un relleno cremoso y muy fino. Rellenamos la masa quebrada con esta crema y reservamos en el frigorífico unos 20 minutos.
Pasado ese tiempo, machacamos las galletas (no buscamos un polvo de galleta, queremos que queden trozos pequeños, con lo que podemos romperlas con las manos), y las vertemos sobre la crema de Requesón hasta obtener una capa de galleta.
Cogemos los higos, los lavamos muy bien, les cortamos el pedúnculo, cortamos en cuartos y cubrimos nuestro pastel con los higos.
Introducimos en el horno a 175º, previamente precalentado, y horneamos unos 30 minutos, hasta que veamos que el borde de la masa empieza a dorarse. Sacamos el molde del horno y rociamos la miel a hilo sobre el pastel. La cantidad de miel a usar depende del gusto de cada uno.
Dejamos atemperar el pastel, desmoldamos con mucho cuidado de no romper la masa y que termine de enfriarse sobre una rejilla.
Este es un postre muy completo, el crujiente de la masa, la cremosidad y suavidad de la crema de Requesón y el dulzor de la miel con los higos. Se puede tomar a temperatura ambiente o fría.
Os animo a que hagáis la receta y ya veréis como no os vais a arrepentir.





domingo, 17 de agosto de 2014

MERMELADA DE CIRUELA ROJA

Preparar nuestra propia mermelada es muy fácil. De esta manera podemos aprovechar toda la fruta de temporada y si además la envasamos de la manera correcta, podemos tener mermelada y confitura para todo el año. 
En esta ocasión he decidido prepararla de ciruela roja, para aprovechar toda la fruta que tengo, aunque también se puede elaborar de melocotón, melón, manzana, sandía, etc.

INGREDIENTES:

- 1 Kilo de ciruela roja ya pelada y sin hueso
- 1/2 kilo de azúcar
- El zumo de 1/2 limón

PREPARACIÓN:

Empezamos pelando las ciruelas. Cuando ya estén peladas, le quitamos el hueso y las ponemos en una olla. Las ponemos a fuego alto y le añadimos el azúcar y el zumo de limón. Cuando veamos que la fruta empieza a soltar el agua, bajamos el fuego a medio y cocinamos durante unos 20 minutos aproximadamente.
Ahora es el momento de triturar la ciruela con ayuda de la batidora, pero sólo en el caso de que no nos guste encontrarnos los trozos de fruta en nuestra mermelada.
Bajamos el fuego y seguimos cocinando hasta que veamos que empieza a coger una consistencia espesa, pero tenemos que tener cuidado de no pasarnos de cocción, ya que cuando la mermelada se enfríe espesará.
Mientras se cocina la mermelada, vamos esterilizando unos tarros de cristal para poder envasarla y así nos durará más tiempo.
En una olla, ponemos agua a hervir e introducimos los tarros de cristal y las tapaderas. Dejamos que hierva durante unos 10 minutos y pasado ese tiempo los sacamos y ponemos boca abajo en un trapo de cocina limpio.
Cuando la mermelada tenga la consistencia deseada, y con la ayuda de un cazo de cocina (que también habremos esterilizado con los tarros), vamos llenando cada recipiente.
Ahora llega uno de los momentos más importantes para que no se nos estropee nuestra elaboración, envasar al vacío.
Ponemos a hervir agua en una olla. Tiene que cubrir la mitad más o menos de los tarros. Cuando esté hirviendo, introducimos los tarros en el agua con la tapa medio cerrada y los dejamos 5 minutos. Pasado ese tiempo y con cuidado de no quemarnos, cerramos por completo los tarros y habremos conseguido el vacío, con lo que la mermelada estará bien envasada y nos durará bastante tiempo.
Si vemos que la tapadera de alguno de los tarros se ha pujado, es que no hemos hecho bien en vacío y se habrá estropeado la mermelada.
Otra opción es congelar la mermelada e ir sacándola cuando vayamos a utilizarla, pero la calidad no será la misma.
Ya solo queda disfrutar de esta mermelada con una buena tostada de pan, acompañada de mantequilla y un buen zumo de naranja natural, delicioso.
Probad a hacer esta receta y veréis como no volvéis a comprar más mermelada!!!!!!!






domingo, 3 de agosto de 2014

SALSA BECHAMEL

La bechamel es una salsa a base de mantequilla, harina y leche. De textura cremosa, puede durar hasta 3 días en el frigorífico siempre y cuando se conserve en tarros no metálicos.
Se puede usar tanto en platos de pasta como croquetas, huevos, la elaboración de otras salsas, etc.
Las cantidades a utilizar de cada ingrediente, varía dependiendo del uso que le vayamos a dar. Normalmente se utiliza la misma cantidad de harina que de mantequilla. Vayamos con la receta:

INGREDIENTES:

- 60 gr. de harina de trigo
- 60 gr. de mantequilla
- 500 ml. de leche
- Sal
- Nuez moscada
- Pimienta blanca molida

PREPARACIÓN:

En una sartén, ponemos a derretir la mantequilla. Cuando ya esté derretida, le añadimos la harina y mezclamos bien. Removemos constantemente para que la harina no se queme pero que se cocine para que la salsa no sepa a crudo. Una vez que esté bien ligada, le añadimos la leche a temperatura ambiente para que no queden grumos y no se nos corte. Removemos con unas varillas constantemente.
Cuando esté todo bien mezclado, le añadimos la sal, la nuez moscada y la pimienta y seguimos removiendo. 
Si vemos que nos quedan grumos, podemos pasar la salsa por la batidora para que todo ligue bien.
Pasamos a un tarro de cristal y dejamos enfriar.
Ya podemos disfrutar de esta salsa con un buen plato de pasta. 


lunes, 28 de julio de 2014

QUICHE MARINO

El Quiche es una especie de pastel salado, que se elabora a partir de una masa quebrada, sobre la que horneamos una mezcla de nata o leche evaporada y huevo, a la que tenemos que añadirle otros ingredientes principales. 
Es un plato que se puede tomar tanto frío como caliente y es perfecto para cualquier tipo de comida ya que podemos tenerlo preparado con antelación y darle un golpe de calor justo antes de servirlo. 
En este caso lo he rellenado con productos del mar como el atún o los langostinos, pero podemos prepararlo de cualquier cosa que se nos ocurra, ya sea carne, embutidos, verduras, etc.
Vayamos con la receta.

INGREDIENTES:

- Masa quebrada
- 2 latas de atún (yo he usado una lata de atún al natural y otra de atún en aceite de oliva)
- 7 palitos de Surimi
- 10 langostinos cocidos
- 200 ml. de leche evaporada o nata para cocinar
- 3 ó 4 huevos dependiendo del tamaño de nuestro molde
- Queso Grana Padano (o el que más nos guste)
- Sal
- Pimienta negra molida
- Especias al gusto (nuez moscada, orégano, perejil, etc.)

PREPARACIÓN:

Empezamos haciendo la masa quebrada (pinchar sobre "masa quebrada" en la lista de ingredientes).
Precalentamos el horno a 180º.
Una vez que tengamos ya la masa preparada y a medio hornear, empezamos con el relleno.
Cogemos las latas de atún, las escurrimos para quitarle el aceite. Con la ayuda de un tenedor, lo desmenuzamos y cubrimos el fondo de nuestra masa.
Partimos el Surimi en trozos de un centímetro aproximadamente y lo ponemos sobre el atún. Intentaremos cubrir lo máximo posible de masa, para que a la hora de hacer las porciones, no se quede ningún trozo sin Surimi.
Pelamos los langostinos y los ponemos entre el Surimi, intentando cubrir el máximo de espacio posible.
En un bol aparte y con la ayuda de un tenedor, batimos los huevos, le añadimos la leche evaporada o la nata y mezclamos.
Cuando esté todo bien integrado, salpimentamos y le añadimos el resto de especias que vayamos a utilizar. Aquí es donde entra en juego la imaginación de cada uno.
Vertemos la mezcla de leche evaporada y huevos sobre nuestro Quiche. Veremos que no cubre por completo el resto de ingredientes, pero no hay que preocuparse, ya que cuando lo estemos horneando se inflará.
Con la ayuda de un rallador, rallamos el queso sobre el Quiche, creando una fina capa.
Introducimos en el horno previamente precalentado, con calor arriba y abajo y horneamos durante 25 minutos a 180º, o hasta que veamos que el queso empieza a dorarse.
Sacamos, dejamos enfriar y desmoldamos.
Como dije anteriormente, el Quiche su puede tomar tanto frío como caliente. Probar esta receta y ya veréis lo buena que está.






lunes, 21 de julio de 2014

LUBINA RELLENA AL HORNO

La lubina es un pescado semi-graso, de un sabor muy fino e intenso. Se puede elaborar de muchas maneras como puede ser al vapor, en salsa, a la plancha, etc., aunque en este caso la vamos a cocinar rellena al horno con una guarnición de verduras y patatas que recogen todo el sabor y el jugo del pescado al cocinarse como base del mismo. Es un plato muy fácil de hacer, perfecto para cualquier tipo de comida, ya sea formal o informal. El día que hice esta receta, voló del plato en un abrir y cerrar de ojos. Vayamos con la receta.

INGREDIENTES:

- 2 lubinas
- 100 gr. de nueces
- 200 gr. de champiñones
- 2 limones
- 3 patatas medianas
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento verde
- 1/2 pimiento rojo
- 1 cebolla
- 1 vaso de vino blanco
- Sal
- Pimienta
- Mezcla de hiervas provenzales

PREPARACIÓN:

Empezamos limpiando las lubinas, aunque a la hora de comprarlas le podemos pedir al pescadero que nos las limpie.
Con la ayuda de unas tijeras, les quitamos las aletas. Posteriormente, le quitamos las escamas con un desescamador, con mucho cuidado para no estropear la carne del pescado. Una vez que esté desescamado, lo abrimos por la parte de la tripa, desde el ano hasta la boca. Le sacamos las tripas y con mucho cuidado le retiramos las branquias. Enjuagamos bien las lubinas y las introducimos en agua con hielo para quitarle el exceso de sangre.
Precalentamos el horno a 175º. Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de unos 3 mm. de grosor. En una fuente apta para microondas, ponemos las patatas con un poco de aceite de oliva, mezclamos bien, tapamos con papel film al que le haremos unos pequeños agujeros y lo introducimos en el microondas 4 minutos por patata que usemos, es decir, en nuestro caso 12 minutos.
Mientras, cortamos la cebolla, el pimiento verde y el pimiento rojo en juliana.
En una sartén, ponemos a calentar unas 3 cucharadas de aceite de oliva. Picamos el ajo y doramos. Vertemos en la sartén la cebolla y cuando empiece a tomar color introducimos los pimientos. Bajamos el fuego a medio-bajo. Cuando las verduras empiecen a pocharse, (es muy importante no cocinar demasiado en exceso, ya que terminarán de hacerse en el horno), mezclamos con las patatas, con mucho cuidado para no romperlas, salpimentamos, removemos bien el conjunto y vertemos el vaso de vino blanco. Mientras se cocina todo, preparamos el relleno. En un mortero, picamos a groso modo las nueces y una vez que las tengamos picadas, mezclamos con los champiñones. Retiramos las verduras del fuego una vez que el alcohol se haya evaporado.
Cogemos una fuente apta para el horno. Hacemos una base con las verduras, le añadimos el zumo de un limón y las hiervas provenzales.
Salpimentamos nuestras lubinas por la parte interior, le ponemos un poco más de zumo de limón, las rellenamos con cuidado y las depositamos sobre las verduras. Les hacemos unos pequeños cortes por la parte de la piel, ponemos sobre cada lubina unas rodajas de limón y le añadimos unas pocas más de hiervas provenzales. El relleno que nos ha sobrado, lo ponemos sobre las patatas y las verduras.
Introducimos en el horno precalentado, con calor arriba y abajo y cocinamos durante 20 minutos a 175º. Es muy importante no pasarse del tiempo de cocción para que no se nos queden secas.
Una vez cocinadas, retiramos con cuidado la piel y le sacamos los lomos. Sobre cada lomo ponemos un poco del relleno y las patatas con verduras de guarnición.
A disfrutar de este plato de pescado, muy sabroso, que podemos acompañar con una mahonesa ligera o una salsa rosa.






domingo, 13 de julio de 2014

BIZCOCHO DE VAINILLA

Esta receta de bizcocho es muy fácil de hacer. El resultado es un bizcocho muy esponjoso y sabroso, ideal para tomar solo o también se puede tomar con sirope.
Es perfecto para la elaboración de cualquier tipo de tarta, porque como tiene un sabor "neutro", se puede combinar con chocolate, nata, fresas, etc., cualquier cosa que se nos ocurra. No dudéis en probarlo y ya veréis como repetiréis. 

INGREDIENTES:

- 4 huevos
- 200 gr. de aceite de girasol
- 300 gr. de leche semi-desnatada
- 500 gr. de azúcar
- 450 gr. de harina de trigo
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 22 gr. de levadura química tipo Royal
- Una pizca de sal

PREPARACIÓN:

Empezamos precalentando el horno a 175º.
Seguidamente, separamos las claras de las yemas, guardando las claras en la nevera mientras seguimos preparando el bizcocho. En el mismo cuenco donde hemos puesto las yemas, añadimos el aceite de girasol, la leche, la cucharada de esencia de vainilla, el azúcar y batimos todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea.
Tamizamos la harina y la mezclamos con la levadura, y poco a poco vamos agregando a la mezcla de las yemas hasta que todo se integre. Seguidamente, sacamos las claras de la nevera y las montamos a punto de nieve. Para que las claras monten mejor, le añadimos una pizca de sal.
Cuando ya hayan montado, las incorporamos a la mezcla anterior con una lengua pastelera y mezclamos todo bien con movimientos envolventes para que las claras no se desmonten.
Una vez que esté todo bien mezclado, engrasamos con mantequilla el fondo y los laterales de un molde y forramos con papel vegetal para evitar que se pegue.
Horneamos a 175º con calor arriba y abajo, pero sin ventilador y a media altura. Suele tardar una hora en estar horneado, pero todo depende del tamaño del molde que usemos y del horno que tengamos.
Es importante no abrir el horno hasta que hayan pasado 30 minutos para evitar que el bizcocho se baje y no suba más.
Cuando ya hayan pasado esos 30 minutos, podemos tapar el bizcocho con papel de aluminio para evitar que se queme por arriba.
Para comprobar si el bizcocho ha cuajado, pinchamos con un pincho de hierro y si éste sale limpio es que el bizcocho está listo.
Sacamos del horno, dejamos enfriar y desmoldamos.




Como dije anteriormente, este bizcocho es perfecto para realizar cualquier tipo de tarta, como puede ser las tartas fondant, porque se puede rellenar de lo que queramos y además soportan muy bien el peso de este tipo de tartas.
A disfrutar!!!!!